Probando nuevas formas de viajar

Nunca estuvo entre mis alternativas a la hora de viajar, la posibilidad de contratar un paquete que incluyera viaje, hotel y excursiones y en el que, además, haya que compartir la travesía con personas desconocidas de principio a fin. Tal vez lo que menos me atraía de este tipo de viajes era el hecho de no estar libre, de depender de alguna manera del ritmo del contingente y del horario establecido.

Un día pase por una agencia de turismo y en su vidriera había un cartel que decía: CATARATAS-3 NOCHES-MEDIA PENSIÓN-BUS-EXCURSIONES, y alguna cosa más que no recuerdo. Entré impulsivamente y pregunté si había alguna salida en abril o mayo ya que me parecía una buena época del año para visitar este destino. Me gustó lo que me ofrecieron y además, al ser Cataratas un lugar en el que no hay mucho que hacer más que entrar a los parques y algún otro paseo, me atrajo la idea de que me lleven, me traigan, me elijan el hotel y me traigan a mi casa de vuelta. Estaba en un momento de mi vida en el que no tenía muchas ganas de buscar dónde dormir, ni de andar averiguando cómo llegar, mi objetivo era conocer las Cataratas, y este paquete, con estas características, me lo servía en bandeja. ¡Todo cerraba!

Así fue que a la semana siguiente lo reservé y, al cabo de dos meses, me estaba subiendo al micro en Río Cuarto rumbo a una de las siete maravillas naturales del mundo. El micro hizo unas cuantas paradas entre Río Cuarto y Rosario hasta tener el pasaje completo. Una vez que estábamos todos comenzó nuestra tarea en conjunto. Allí el coordinador estableció los horarios, el itinerario, las normas arriba del micro y dijo algo que a mi me quedó grabado: “somos un grupo con un objetivo en común, conocer las Cataratas”. Partiendo de ese punto, pensé yo, nada podía salir mal, cuando un grupo de personas sabe lo que quiere y tiene un mismo deseo, el universo irremediablemente hace lo propio.

ca2

Ya tendré oportunidad de hacer el relato en otro post sobre el paisaje y el recorrido de este destino, pero en este quiero contar algunas sensaciones que me llevé en el corazón de esta experiencia y de esta manera de viajar que hasta el momento desconocía.

Es realmente admirable ver como todo el equipo, choferes, coordinador, guías locales, ponen de cada uno lo mejor para que todo salga excelente. Había complicidad, afecto, compañerismo entre ellos; y esto, combinado con el paisaje, hizo que algo que parecía tan simple se convirtiera en una experiencia enriquecedora para mí.

Entre los pasajeros sucedía algo similar. En apenas seis días, personas que recién se conocían ponían su mejor buena voluntad y se unían ante cualquier acontecimiento que pudiera entorpecer el objetivo del viaje.

Un momento muy emotivo del viaje ocurrió en las ruinas de San Ignacio cuando un niño de alrededor de 12 años le pidió al coordinador si lo dejaba subir al micro a interpretar unas canciones. Este, en complicidad con los pasajeros, le dijo que si quería cantar debía mostrarle su carpeta de la escuela, a lo que el niño, respondió que no la había llevado. Como íbamos a estar un buen rato allí, el coordinador le dijo que lo esperaba, que la fuese a buscar a su casa. Finalmente, mientras visitábamos las ruinas, la trajo y el coordinador la estuvo ojeando. Al salir de las ruinas, subimos al micro todos y el niño también. Nos regaló tres hermosas canciones sin dejar de bromear y con una soltura envidiable. Luego de recibir sus aplausos,  nos deseo buen viaje y se bajó.

El coordinador nos contó que desde hace algunos años lo deja subir a cantar pero que siempre le aconseja no dejar de estudiar, cantar le puede dar una ayuda ahora, pero que el estudio es lo que le servirá en un futuro, por eso la condición de la carpeta. El niño tiene 11 hermanos y un padre ausente. Cuando sea grande le gustaría ser coordinador. Una idea quedó flotando en el aire, llevar al nene a una ciudad una vez que cumpla los 18 para capacitarlo. Un gran gesto que me conmovió. ¡¡¡Que así sea!!!

También supimos que la ropa que dejan olvidada en los micros y que nadie reclama la juntan y la llevan a esta zona de Misiones donde es distribuida.

Realmente me sorprendió conocer todo lo que hay detrás de un simple paquete de turismo. ¡¡¡Me traje el corazón repleto!!!

Mi conclusión:

Cuando distintas personas de diferentes pueblos, diferentes creencias y edades tienen un mismo objetivo y tiran hacia el mismo lado, inevitablemente terminan encontrando comunión y hermandad y se convierten en una familia donde todo fluye y nada los detiene.

¡¡¡¡Infinitamente agradecida a todas las personas con las que compartí esta experiencia!!!!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s